Thursday, September 14, 2006

Las Cenizas de Alejandría

Gilgamesh, Salomón, Helena de Troya, Calígula, Espartaco, Giordano Bruno, Stalin, Freud, Borges… son sólo algunos de los tantos personajes que dejan sus huellas por Las Cenizas de Alejandría. A lo largo de estas páginas, el lector se pasea entre las ruinas de la historia y comprueba con pavor que la crueldad y el oprobio son constantes de todos los tiempos. Gonzalo de Córdoba matiza la crudeza del planteamiento con el ejercicio de la paradoja mordaz y el humor negro, que descontraen el relato y hacen disfrutable a este libro, que se lee de un solo tirón. La brevedad, manejada con precisión de orfebre, es otra de las armas esgrimidas para construir una obra que marca la incursión del autor en las siempre sinuosas arenas de la narrativa.

Emilio Martínez

Pasajes, paisajes de todos los pasados imperfectos en el orbe del tiempo reducido a cenizas y arena. En Las cenizas de Alejandría encontramos brevísimos retratos de la historia dibujados en palabras con la precisión y lo efímero del instante.

Gustavo Cárdenas Ayad